“Personas Mayores y el derecho humano al agua”. Intervención de María de los Ángeles Fuentes -Comité DH Ajusco-

Intervención de María de los Ángeles Fuentes -Comité DH Ajusco- en el Conversatorio “Personas Adultas Mayores y el derecho humano al agua en el Distrito Federal”. Auditorio Digna Ochoa, 28 de julio de 2015. CLA2NHjUAAEWSOK Derecho al agua y personas mayores.

1.Historia personal e historia de la ciudad de México

La historia de la ciudad de México ha sido la de una urbe sobre un lago. Y después la construcción encima de otra ciudad que fue desecando el lago, y tiempo después entubando –y contaminando-  los ríos. Lo poco que queda de ese tesoro se encuentra bajo acecho (Xochimilco, Cuemanco y el río Magdalena).

También la ciudad es un espacio que se quiere volver a llenar de agua en cuanto tiene oportunidad. De igual manera que el resto del país, el Distrito Federal está inundado y en sequía simultáneamente.

Como la mayoría de las personas que vivimos en el DF, mi relación con el agua también ha sido una lucha constante. Primero en las vecindades de Tacubaya donde viví en la infancia y juventud, en las cuales el acceso al agua era muy limitado, y después cuando llegué a habitar la colonia Ajusco Coyoacán -hace casi 50 años- donde había piedras, víboras y más piedras, pero agua no.

Mi historia es la de muchas mujeres colonizadoras de los Pedregales –niñas, jóvenes y mayores- que nos esforzamos por una colonia más digna para nuestras familias. Como dijo recientemente “Doña Fili” –legendaria luchadora social- en una Asamblea de asambleas contra la imposición de la Ciudad del Futuro: “nuestra revolución fue una revolución de las mujeres, donde nuestras armas fueron picos, palas y cubetas, muchas cubetas para acarrear el agua”.

2.La lucha de las mujeres de los Pedregales de Coyoacán.

Yo me convertí en activista por los derechos humanos en la lucha por el agua. Y no fue una lucha fácil.

La organización fue fundamental ante el desinterés de las autoridades para abastecer de agua a nuestras colonias. Incluso en una ocasión en la década de los setenta realizamos una manifestación curiosa: utilizamos las fuentes de la avenida Miguel Ángel de Quevedo como lavaderos, llevamos nuestra ropa sucia y pusimos un tendedero en el camellón.

Ésa fue una de mucha acciones que realizamos las mujeres pedregalenses. Todavía no escuchábamos sobre el “derecho humano al agua”, pero sabíamos que el agua es vital y luchábamos por ella.

3.El agua y las mujeres en los Pedregales en la actualidad: tinacos.

A más de 40 años no hay suficiencia en el servicio de agua. Hay zonas de Ajusco, Santo Domingo, Ruiz Cortines y Santa Úrsula que aún dependen del abastecimiento de agua por pipas.

Las mujeres que éramos jóvenes en los sesenta ahora somos personas mayores, y seguimos siendo las abuelas las que batallamos por el agua.

Recientemente, en las campañas electorales los candidatos regalaron tinacos a cambio de votos, principalmente en áreas sin abastecimiento de agua, y  –a manera de broma macabra- las mujeres mayores de los Pedregales tienen tinacos que no tienen cómo llenar.

  1. Visibilizar lo cotidiano: garrafones.

El derecho humano al agua es el derecho de todas las personas a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico[1].

En lo que hemos podido documentar desde el Comité de Derechos Humanos Ajusco, la mayoría de las personas mayores no dispone de agua con esas características. Mujeres mayores acarrean cotidianamente cubetas y tambos de agua.

Muchas no tienen agua potable en sus viviendas, y quienes cuentan con medios para comprar garrafones de agua potable, no pueden acceder a ella de manera independiente. El sólo hecho de no poder manipular un garrafón de agua, inhibe y vulnera el derecho al agua para las personas mayores.

También se vulnera nuestra autonomía: nos hace dependientes de terceros.

  1. Derecho humano al agua y personas mayores en México.

Resulta absurdo que no haya otras opciones de accesibilidad al agua potable para personas mayores, teniendo en cuenta que en México existen alrededor de 886 mil viviendas donde reside al menos un adulto mayor con discapacidad[2].

Lograr la sensibilización sobre los derechos humanos de las personas mayores resulta fundamental para la sociedad en su conjunto, para el 2050 habrá en México 22% de personas mayores más, y se concentrarán en los entornos urbanos[3]. De acuerdo con un diagnóstico elaborado por SEDESOL[4], las principales problemáticas que sufren las personas mayores son las siguientes:

– insuficiencia de ingresos

–  falta de protección social

– deterioro y la disminución de sus activos debido a los gastos inesperados

– aceleramiento del deterioro natural y la baja calidad de vida

– exclusión social

– mayor dependencia de terceros

El 45.4% de las personas mayores a nivel nacional habitan en viviendas con algún tipo de precariedad. A nivel rural, el 58.2% enfrenta este problema mientras que a nivel urbano, es de menos de la mitad de éste (21.1%). De las viviendas habitadas por personas mayores son propiedad de un miembro del hogar, sin embargo 86.8% de éstas tienen algún tipo de precariedad, y dentro del conjunto de características precarias habitacionales, el acceso al agua entubada es la más severa, seguida por la falta de drenaje y el piso de tierra (ver cuadro 1).

Cuadro 1

Condición de las viviendas a nivel nacional

habitadas por personas mayores por rango de edad

(Porcentaje de viviendas) Servicios Más de 60 años Más de 70 años
Con piso de tierra 7.1% 8.1%
Sin drenaje 9.1% 9.4%
Sin electricidad 1.5% 1.7%
Sin acceso a agua entubada 9.9% 10.0%
Sin baño o letrina 4.5% 5.0%
Propietario de su vivienda 85.4% 85.6%
Con hacinamiento 23.4% 21.9%
Algún tipo de precariedad 35.6% 35.4%

A nivel rural, la principal carencia de las viviendas habitadas por personas  mayores es la falta de acceso a drenaje y a agua entubada, contar con piso de tierra y la falta de baño o letrina.

  1. La complicada relación con el agua: desastres e inundaciones

Así como el agua falta, también sobra: nada se dice sobre la protección de personas mayores en desastres e inundaciones.

El Distrito Federal y gran parte de la zona metropolitana son espacios de alto riesgo por inundaciones. El Comité de Derechos Humanos Ajusco ha documentado al menos dos casos al respecto:

  • el de Margarita N. (colonia Ajusco 2013) que al inundarse su casa, los hijos la abandonaron al momento de la tragedia y regresaron cuando la señora ya había resuelto la situación.
  •  la señora Adriana M. (Nezahualcóyotl, Estado de México 2010) que fue rescatada por vecinos cuando las aguas negras inundaron completamente su casa. La señora estaba postrada en cama y no podía ni caminar ni incorporarse, tampoco pedir ayuda.

La violencia y abandono contra las personas mayores es sistémica, incluyendo su relación con el agua.

[1] Segundo párrafo de la Observación General No. 15 del PIDESC. [2]  Según los resultados de la muestra censal del año 2000. [3] Proyecciones del CONAPO para el año 2050 indican que el número de Personas Adultas Mayores se incrementará de manera considerable de 11 millones 700 mil personas en 2014 a  32 millones 400 mil personas. [4] “Diagnóstico sobre la situación de vulnerabilidad de la población de 70 años y más” SEDESOL, 2010.

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